Flora nativa: belleza que ahorra agua
Las especies serranas como el aromo, la lavanda y las gramíneas nativas están adaptadas al clima seco cordobés. Requieren menos riego, resisten el sol y atraen aves y polinizadores, creando un jardín vivo y de bajo mantenimiento.
Xerojardinería: un jardín para climas secos
Diseñar pensando en el ahorro de agua no significa renunciar a la belleza. Con cactáceas, suculentas, piedras y plantas resistentes se logran jardines de gran impacto visual que casi no necesitan riego durante todo el año.
Integrar el jardín con los espacios de estar
Un buen diseño exterior conecta el verde con el deck, el quincho y los senderos. Pensar en cómo se usa el espacio (comer, descansar, recibir) permite crear un jardín que se vive, no solo que se mira.